rrHH a Contracorriente

Algunas cosas que he aprendido de Networking estos años

Creo que fue por 2010 cuando me abrí mi primera cuenta de Twitter y LinkedIN. Han pasado 7 años y creo que es ahora, después de un montón de vaivenes cuando creo que por fin tengo claro en qué consiste esto del Networking y cómo quiero vivirlo, trabajarlo y disfrutarlo:

1.- Quiero autenticidad. Quiero ser auténtico –  No sirve de nada contratar al mejor experto en marketing del mundo si detrás de una capa de maquillaje no se esconde alguien real, vivo, con valores definidos. Tengo claro quien soy y lo que defiendo.

2.- Soy “desinteresado”. Con la gente que conecto me mueve un interés real por su trabajo. Conecto con personas que admiro y de las que aprendo y ayudo a todo aquel que me pide que le eche una mano. No conecto con nadie porque sea “importante”. Está claro que me encantaría colaborar con algunas personas y empresas a las que sigo, ellas lo saben (guiño, guiño), pero si esto llegara a ocurrir, debería suceder como CONSECUENCIA de una rica comunicación previa, si lo tienes como objetivo final, corres el riesgo de pelotear y/o ser artificial. Y eso, te lo pillan al vuelo.

3.- Contesto a todo el mundo, me da igual si tiene 30000 seguidores o 3. Como dice superbien este post, el número de seguidores es un indicador discutible de la calidad del profesional que tengamos delante. Prefiero calidad a cantidad. No sigo a más personas para que ellos me sigan a mi. No me mola el tacticismo.

Además, si hay algo que me molesta muchísimo es que no me contesten a un mensaje. El no contestar es un detector infalible de personas que quiero lejos. No falla.

Ultimamente me escriben bastante (a ver, no tengo la bandeja de entrada de una Rock Star, pero alguno me llega) y siempre me preocupo de dar lo que esperan de mi (si es una peticion razonable), y además, echar una mano a alguien que necesita un empujón me hace sentir fantástico

4.- Nos cuesta el feedback negativo. Aunque lo demos con cariño. Las redes sociales funcionan estupendamente como superalimento de Egos. Venimos a que nos digan lo guapos y altos que somos. He dado feedback negativo cuando lo he considerado estrictamente necesario (porque me lo piden o porque esa persona me importa mucho), y me he encontrado con algunas reacciones de gratitud, pero en más ocasiones de las que me gustaría ha habido personas que han dejado de comunicarse conmigo o se han molestado abiertamente. Cuando ese feedback negativo me lo han dado a mi (cuando lo han hecho con respeto) pues reconozco que me pica el orgullo, pero siempre tiro de humildad, encajo y aprendo de lo que me digan.

5.- Hay mucha gente que se queja pero que no hace nada para remediar sus males. Seguro que os suena esto. Gente que se queja de que LinkedIn no sirve de nada, y luego vas a su perfil y ni tiene blog, ni actualizaciones, ni post, ni comentarios… “Esperar encontrar trabajo por estar en redes sociales es como querer ligar sin salir de casa”, como dice mi venerado Alfonso Alcántara.

Hay que escribir, mostrarte, mojarte, conocer, contactar, opinar, ayudar, comentar…estar por estar no sirve de nada.

6.- El amarillismo y sensacionalismo funcionan bien. El conflicto vende. Aquí quiero aprovechar para abrirme y contaros una vez que me equivoqué (mucho) en LinkedIN: Había llamado a una candidata por teléfono y fue bastante soberbia y distante, quedándome yo con mal cuerpo. Y lo puse en LinkedIN, con la intención de hacer reflexionar sobre si somos conscientes de las emociones que proyectamos cuando nos relacionamos con los demás. Una intención bastante amable (en mi cabeza). Está claro que me equivoqué, ya que aunque si me entendieron bastantes personas, me llovieron un sinfín de comentarios negativos muy simples e incluso insultos y argumentos peregrinos (se nota que eres de RRHH y no un CEO por la inteligencia que demuestras (!)). También me pidieron que mencionara a la persona de la que hablaba (cosa que no podía hacer, claro está) para que pudiera defenderse (creo que tenían razón). Vamos, que se convirtió todo en un programa de Sálvame!, solo me faltó la llamada de Jorge Javier Vazquez. Me puse bastante nervioso y borré la actualización. Se que esto está prohibido, pero me entró bastante ansiedad ya que el debate era destructivo, no como estoy acostumbrado a debatir, en cara a cara duros, pero respetuosos. Esto me sirvió para aprender que nunca más realizaré “actualizaciones negativas”, y también me di cuenta de que no me gusta estar a tiro de mención de cualquiera. Con lo que llego al punto más importante…

7.- En las redes sociales, quiero en la medida de lo posible, amor y profundidad en las relaciones. Como lo oyes. Dejar de lado al resto (trolls, criticas no constructivas, personas con las que no compartes valores). El tiempo que pasamos trabajando es mucho. Y al igual que elegimos a nuestros amigos con el que pasar el tiempo libre, a nivel profesional quiero seguir parametros similares a la hora de contactar con empresas y profesionales. Y he descubierto que al otro lado de la pantalla hay personas que me han hecho sentir bien, valorado, con las que incluso me divierto y con las que aprendo todos los días (podría citar a tres personas cuyos blogs me han enseñado más cosas que mi Máster). A las que yo les devuelvo lealtad, buen humor, contenidos elaborados en la medida de mis posibilidades y predisposición total cuando necesiten algo de mi.

No podemos gustar a todo el mundo. Yo tengo claro mi objetivo: Elegir con quién quiero trabajar y cómo quiero moverme por este mundo digital.

Y eso para mi, ya es un éxito increible. Nos vemos por las redes!

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