rrHH a Contracorriente

[Firma invitada: @JaimeGrauF] 4 grandes problemas que la gamificación solucionará en tu empresa.

El uso de la gamificación en el departamento de RRHH de la empresa ya ha demostrado tener infinidad de ventajas. Y no, aunque lo habrás escuchado muchas veces, la gamificación no es una moda. El uso de elementos de juego en la empresa está en auge por la gran cantidad de ventajas en muchas aplicaciones, como las evaluaciones de desempeño, las listas de tareas, la formación… Pero vamos a desgranar los juegos para ver como sus elementos pueden solucionar cuatro grandes problemas que la gamificación solucionará en tu empresa.

Un juego tiene cuatro elementos indispensables:

  • Unos objetivos, que alcanzarlos nos llevarán a la victoria.
  • Un sistema de feedback que te indica lo lejos o lo cerca que estás de alcanzar esos objetivos.
  • unas reglas, que se aplicarán a todos por igual y que harán que alcanzar el objetivo sea más difícil e interesante.
  • Una recompensa para los ganadores, sea un premio físico, o la mera satisfacción de haber ganado.

Lo que muchos no saben es que estas son las claves para solucionar muchísimos problemas de la empresa. Vamos a comprobarlo:

La gamificación mejora la comunicación.

Al igual que en los juegos, si en la empresa establecemos unos objetivos claros y realistas, todos las acciones que realicemos serán para alcanzar ese objetivo. Si nunca hemos visto un partido de fútbol y nunca hemos jugado a fútbol, no pueden soltarnos en mitad de un campo y esperar que gracias a nosotros ganemos la liga. Por desgracia, ese es el día a día de muchos empleados. La gamificación ayuda a que los objetivos estén claros,

Si además estos objetivos los acompañamos de un sistema de feedback que te comunica lo lejos o lo cerca que estás de cumplir el objetivo, puedes cambiar tu estrategia a tiempo si no te estás acercando al objetivo, o por el contrario puedes decidir seguir como hasta ahora porque estás seguro de que lo estás haciendo bien. Tristemente, en una empresa no sabes cómo de bien o mal lo estás haciendo hasta que no es demasiado tarde para hacer cambios.

La gamificación evita las desigualdades

Puede que sea real o puede que sean imaginaciones de los empleados, pero si estos perciben que a ciertos trabajadores se les trata mejor que a otros se creará un clima laboral muy negativo, creando rivalidades entre jefes y empleados, o entre los propios empleados.  

La gamificación puede ayudar a solucionar este problema: Si la condición de victoria es la misma para todos y las reglas del juego son las mismas para todos, los empleados saben que todos han empezado a “jugar” en las mismas condiciones, y si ya avanzado el juego existen diferencias entre ellos, estas serán a causa de sus propias decisiones dentro del juego. Si perdiéramos continuamente en el parchís no le echaremos la culpa al creador del juego afirmando que “nos tiene manía”, lo mismo ocurre con la gamificación.

La gamificación mejora la eficiencia.

Como ya hemos dicho, si existen unos objetivos claros y realistas y además existe un premio (sea físico o intrínseco), no solo vas a querer alcanzar estos objetivos, sino que además querrás ser el primero en alcanzarlos para ganar. Los objetivos hacen que seamos eficaces, pero la condición de victoria hace que seamos eficientes, ya que todas las decisiones que tomemos serán para ganar.

Volvamos al ejemplo del parchís: tú como jugador podrías mover tus fichas sin sentido alguno, pero no juegas de esta manera. Sabes que solo ganará el primero que meta sus fichas en la casilla central. y por lo tanto siempre tomarás las mejores decisiones para alcanzar este objetivo cuanto antes. Lo lógico sería hacer esto también en nuestro puesto de trabajo, ¿verdad? Pero no es así: Procrastinamos, posponemos tareas, no tomamos riesgos que podrían enseñarnos nuevas y mejores técnicas, alargamos los descansos, etc. Con la gamificación logramos tener una plantilla entera persiguiendo la excelencia.

La gamificación mejora la motivación en la empresa.

¿Y qué pasa si mejoramos todo lo dicho anteriormente? Pues que el empleado está más motivado. Si un trabajador tiene claros sus objetivos, reciba feedback continuo sobre sus acciones, no se siente ninguneado respecto a otros compañeros, es consciente de su progreso como profesional y además percibe que sus esfuerzos son recompensados, este empleado estará mucho más feliz en su puesto de trabajo, y un empleado feliz aportará mucho más valor a la empresa que uno desmotivado.
Como veis, la gamificación puede marcar un antes y un después en tu organización. Si te interesa empezar a experimentar con la gamificación puedes descargarte la guía gratuita para gamificar una empresa en 5 pasos. Con la gamificación hay mucho que ganar y poco que perder.

jaime-grau2

 

Jaime es diseñador de experiencias y cofundador de Prisma, una startup que aplica gamificación y Lean a los departamentos de RRHH de las empresas. Ha trabajado con marcas como Logitech, Telefónica, Cepsa, Mapfre, Mozilla y Dreamhack en proyectos relacionados con la innovación y las nuevas tecnologías como los deportes electrónicos, la gamificación, el contenido online, el streaming, los clubs profesionales de videojuegos y los festivales digitales

 

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